Casi todos los emprendedores, los dueños de negocios o los marketers, los que venden productos físicos online o los que solo tienen una tienda en su barrio o colonia… todos.

Tenemos algo en común.

Nos gusta leer historias de esos grandes emprendedores y las leemos para inspirarnos y seguir su ejemplo.

Además, si tienen un componente de “invalidez” les damos aún más importancia.

Es decir, ¿como no admirar a Stephen Hawking o a Will Smith o a Steve Jobs?

Si son algo así como nuestros héroes… sin embargo, hay otro héroe…

Un héroe

Uno que se levanta cada día y va a abrir su tienda, su local, su web…

Uno que no importa si se ha muerto su madre o su hermana ayer mismo, sigue llendo a su oficina, sigue escribiendo un artículo, sigue vigilando su publicidad…

Un héroe que soporta las burlas de los amigos (cuando no tiene puesto su “super-poder”) que aguanta como un campeón los reclamos de la vida…

Uno que no importa los obstáculos que tenga: hacienda, un proveedor, una obra nueva justo donde tiene su negocio, un hacker con malas intenciones…

Uno que se levanta cada mañana sin importar si hace frío o calor, si esta cansado, si no durmió bien, si tiene dolores o si no puede ni con su alma…

El tipo de héroe que no sale en las noticias y que esta levantando cada día, sin más armas que sus manos, sus ideas locas, sus ganas de seguir, este país donde le ha tocado vivir.

El tipo de héroe que cada día con fuerzas que no pensó que tenía aparta la piedra que le estorba, la suya, la que tiene delante no la de su amigo o la del vecino, la suya.

Ese tipo de héroe que no sabemos que esta a nuestro lado cuando caminamos por la calle y le vamos pasar apurado o perdido, hundido en sus pensamiento…

Ese héroe que cada día se enfrenta a poderosos enemigos: desánimo, abatimiento, tristeza, sorpresa, desencanto y que aún así sigue, sigue adelante sin dejarse ganar ni un ápice de lo que tanto le ha constado construir.

Ese héroe del que TU, estoy segura, formas parte.

Ese incansable justiciero que siempre está buscando la forma de hacerlo mejor, más rápido, más fuerte, más consistente.

En este blog me esta leyendo ahora mismo uno de ellos…

Hoy es un buen día para ser uno de ellos, a pesar de todo y de todos, a pesar incluso, de nosotros mismos.

Te deseo el mejor de los días, héroe que estas oculto, protegiendo tu identidad detrás de una pantalla, o de un mostrador, o de una furgoneta, o de una oficina.

Ánimo, que ser un héroe no es fácil, pero hey! alguien tiene que serlo.