La pasión es movimiento.

Si algo, lo que sea, te apasiona, hace que te muevas. Hace que tomes acción inmediata. Hace que saltes de la cama por la mañana y te da energía de sobra para “trabajar” durante horas.

Cuando decides emprender, lo más común es que sigas una “moda”: ponte una tienda online y gana montones de dinero; dropshipping, eso es lo que de verdad genera ganancias; tienes que hacer aplicaciones para moviles, eso es lo que si deja dinero; sube tu negocio a internet y verás que te salen ventas hasta por las orejas; crea tu propia start-up y luego la vendes, y te llenas los bolsillos… y un largo etcétera.

Y emprender, dar el gran salto de un trabajo “seguro” y con la responsabilidad limitada a pelear tu mismo por tu destino (económico y personal) es mucho más que eso.

Cuando llegue tu momento de “emprender” toma en cuenta una cosa.

Puedes decidir a lo que vas a dedicar largas horas y muchos días de tu vida. 

Si pudieras elegir hoy en que pasar el resto de tus días ¿Qué sería?

Si pudieras elegir hoy un solo tema para aprender ¿Cuál sería?

Si mezclas las respuestas de esas dos preguntas sin duda, llegarás a tu pasión.

Y esa pasión es la que debe ser tu guía cuando decides emprender.

No te dejes llevar por lo que dicen la mayoría de la gente. No hagas caso de los bombardeos de publicidad en internet, la tele, la radio, la prensa y todos los medios de comunicación.

Solo debes escuchar una única voz: la tuya.

Tu eres responsable de tu elección y de como esa elección afectará en un futuro a tu familia, tus amigos, tu pareja…

Y si has dado el paso ya y cada día sientes como si tuvieras que ir a un trabajo que no quieres… es momento de redirigir esfuerzos, de mirar por dónde esta el camino correcto… y ese camino es el de tu pasión. Tus pasiones porque en realidad tenemos más de una.

Elige una de ellas y dedícale tiempo, mímala, planifícala y haz que ese motor que tienes genere los recursos que necesitas para vivir tu y las personas que dependen de ti.

Sin ese motor, sin ese aliciente seguirás como en esa primera etapa donde elegiste un trabajo porque era lo más apremiante.

Si tienes que dar el paso, por cualquier circunstancia, aprovecha y decide.

Toma un día o dos para respirar muy profundo y elige tu pasión. Síguela y emprende.

Con esa primera elección tendrás el 50% del camino andado. 

Todo mundo sabe que un trabajo que te gusta, no es trabajo.

Identifica tus pasiones, tus motores, tus motivaciones y si es el momento de emprender, no dudes y da un paso al frente.

Te invito a ver este video en el que te cuento de mis propias pasiones.

Cuando acabes de verlo déjame un comentario aquí abajo y ¡cuéntame tus pasiones!