Recuerdo aquellos dias en que despues de comer, los fines de semana, me tomaba una media hora para dormir. La famosa siesta.

Ahora esa media hora ¡y mucho mas! la uso en internet. En actualizar mis twitters, mis facebooks, mi google+, en fin, esas cosas a las que me he acostumbrado y que me faltan cuando no tengo tiempo de hacer. Esta es mi nueva forma de siesta, un descanso en el que no hay descanso, pero que me sabe igual de bueno.

En estos dias todos los jovenes y no tan jovenes, dedicamos una buena parte de tiempo a internet. Lei esta mañana que era por falta de relaciones sociales fuertes en la vida real. Lo dudo, tal vez aplique a adolescentes pero los que ya pasamos esa etapa, buscamos algo mas. Relax básicamente.