Quién no recuerda esa famosa saga de películas de Resident Evil.

marketing para pequeños negocios

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En estas películas la actriz Mila Jovovich encarna a una heroína que pelea contra un virus creado en un laboratorio y que convertía a los humanos en zombies antropófagos.

Pues de esa película he extraído algunas lecciones que son útiles si quieres emprender un negocio o si quieres mejorar el que tienes.

#Primera forma de ayuda: Tu negocio debe adaptarse tan rápido como sea posible al cambio.

Al inició de la película nos muestra como Mila (la llamaremos Alice, como su personaje en la película), pues Alice es una de las pocas humanas que no solo sobrevive al virus sino que muta en su organismo y la hace más fuerte y adaptable al medio.

Debes anticiparse si puede ser. Cuando tienes un negocio que logra sobrevivir a una crisis, por lo regular se hace más fuerte. Se posiciona mejor en su mercado y logra respuestas mucho más acertadas a las necesidades de sus clientes.

#Segunda manera. Hacer muchas pruebas antes de dar con el producto o servicio exacto.

Más adelante, descubre que ha sido víctima de un experimento y que ha habido tantos ensayos de ella que esta clonada miles de veces (al menos eso se ve en la quinta película de la saga).

Tienes que partir de un producto o servicio base y lo vas perfeccionando con el tiempo (no mucho tiempo, esto es rápido que la competencia ataca), de acuerdo a las necesidades de tu público objetivo, hasta que das con el que realmente tiene la fórmula mágica. Todo es cuestión de prueba y error. A diferencia de la película, lo tuyo no será tan costoso en vidas humanas, pues tienes herramientas que sirven a este fin al alcance de la mano (como el mail marketing, las publicaciones en facebook o las test A/B en títulos de posts).

#Tercer manera: rodearse del mejor equipo

Si has visto las películas (o sólo una, yo me las he visto todas, ¡me encanta!) verás como al principio siempre sabe rodearse de la gente adecuada. Algunos los busca y otros simplemente llegan a ella y encajan con lo que necesita en ese momento para lograr el éxito en su misión. Siempre hay bajas, pero eso es porque es una película.

No hace falta un ejercito de gente sino los justos para hacer crecer tu negocio en la mejor dirección, comprometidos con él como si fuera propio. Si tienes un equipo compacto, todos tienen la misma visión que tienes tú, conocen el objetivo final sin dudas y si tienen propuestas de mejora, no tienen más que acudir a ti por lo que las barreras de la jerarquía de las grandes empresas esta solventada.

En este sentido puedes contratar los mejores servicios externos de acuerdo a tu proyecto y cuando el proyecto acaba, no tiene por que haber bajas, sino solo la satisfacción de haber contado con un equipo de profesionales comprometidos con el mismo fin. Externaliza el servicio o contrata gente que realmente disfrute con tu visión de producto o servicio.

#Cuarta forma: Debes partir con un objetivo claro en mente. 

En todas las sagas, algo que hay en común es que la protagonista siempre tiene un objetivo claro que perseguir: salvar a un niño, encontrar a un asesino, acabar con los zombies… un fin claro que va rodeado de distintas acciones que además no son rígidas, sino que va cambiando para adecuarlo a las circunstancias de momento.

Lo mismo debe suceder con tu negocio. Debes partir con un objetivo claro en mente. Y tratar de no dispersarte con otros objetivos de igual importancia. Márchate uno principal y luego otros que te ayuden a lograr el principal. Ve midiendo los avances con este objetivo y cambia las acciones de acuerdo a los resultados de las mismas. Modifica el camino a seguir, pero no te quedes sin un objetivo claro o lo cambies cada mes por falta de resultados.

Los grandes negocios son fruto de la perseverancia y de centrarte en un objetivo claro. Tenlo en mente cuando hagas tu plan de marketing, o tu plan de ventas o tu plan de negocio a mediano plazo.

Como ves no todo es disparar armas a mansalva, sino tener un plan y un objetivo. Es uno de los ingredientes por los que triunfan las películas de acción, un argumento (casi siempre ;)), buenos escenarios (muy trabajados) y que el protagonista tiene una causa por la que sufrir todo lo que le pase antes de llegar a un final feliz.
Te toca: vuelve a ver tu película favorita y mira como el héroe (o el malo) hacen su trabajo, copiales lo bueno y aprende de los errores del malo 😉

Comparte este artículo con tus amigos, sobre todo si le gusta Milla 😉  y los negocios, ¡una combinación explosiva!